Las víctimas directas del descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido en Oaxaca hace una semana, presentarán este lunes 5 de enero una denuncia formal en contra de constructoras, contratistas y servidores públicos presuntamente involucrados en el proyecto.
De acuerdo con los afectados, la querella buscará que se deslinden responsabilidades penales y administrativas por los daños físicos, materiales y económicos derivados del accidente. Señalan posibles irregularidades en la construcción, supervisión y operación de la obra.
La denuncia será presentada ante las autoridades competentes, con el objetivo de que se investiguen omisiones, negligencias y fallas estructurales que habrían contribuido al descarrilamiento.

Contexto: Tras el descarrilamiento, el secretario de Marina dijo que se revisará el “pulser” de la locomotora, una especie de caja negra que registra movimientos y comunicaciones del tren.
Fuentes consultadas especializadas en la industria ferroviaria nacional por La Silla Rota indicaron que este modelo de trenes no cuenta con caja negra, además de que en la zona del Istmo de Tehuantepec donde se accidentó el tren no hay señalizaciones claras para los operadores, pese a ser zona de curvas.
Aunado a esto, criticaron que las locomotoras tienen una antigüedad de uso de 40 años.

