Libro de Scherer expone presuntos vínculos de operadores de la 4T como Jesús Ramírez Cuevas con el “Rey del Huachicol”
La publicación de Ni venganza ni perdón, escrito por Julio Scherer Ibarra —exconsejero jurídico de la Presidencia durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador— y el periodista Jorge Fernández Menéndez, irrumpe en la escena política con revelaciones que apuntan directamente a figuras clave del actual entorno presidencial.
El volumen, editado por Planeta y que comienza a circular este martes, documenta episodios internos del sexenio anterior y atribuye responsabilidades a integrantes del círculo más cercano al expresidente. Entre los señalados se encuentran Jesús Ramírez Cuevas, hoy jefe de asesores de la Presidencia, y Mario Delgado, actual secretario de Educación Pública.
La puerta de Palacio y el financiamiento electoral
Uno de los pasajes más delicados del libro describe la presunta relación entre operadores del obradorismo y Sergio Carmona Angulo, empresario tamaulipeco conocido como el “Rey del Huachicol”, asesinado en noviembre de 2021 en Nuevo León.
De acuerdo con el testimonio que Scherer presenta como información directa desde el interior del gobierno, fue Ramírez Cuevas quien habría facilitado el acceso de Carmona a Palacio Nacional y promovido encuentros estratégicos que lo posicionaron como pieza relevante en la operación electoral de Morena en el norte del país.
El libro sostiene que Carmona financió campañas en entidades como Tamaulipas, Sonora y Sinaloa durante el proceso intermedio de 2021, y que incluso habría tenido contacto con el entonces presidente López Obrador. También se señala que Ramírez lo presentó con Mario Delgado cuando este encabezaba la dirigencia nacional del partido.
Scherer y Fernández Menéndez describen a Carmona como un actor que controlaba hasta una tercera parte del mercado ilegal de hidrocarburos en la frontera norte, cuyos recursos —según la versión plasmada en el texto— terminaron irrigando campañas electorales.
Acusaciones que trascienden el sexenio
El impacto político de estas revelaciones radica en que los señalados continúan en posiciones de alto nivel dentro del gobierno de Claudia Sheinbaum. Mario Delgado encabeza la Secretaría de Educación Pública y Ramírez Cuevas ocupa la jefatura de asesores en Palacio Nacional.
El libro menciona además que el nombre del exvocero presidencial habría aparecido en investigaciones en cortes de Nueva York y Texas, en el contexto de indagatorias relacionadas con redes financieras y operaciones ilícitas transfronterizas.
El control de la narrativa presidencial
Más allá del episodio del huachicol, Scherer dedica varios capítulos a describir la dinámica interna de la comunicación presidencial durante el sexenio pasado. Afirma que López Obrador se informaba principalmente a través de tarjetas elaboradas por Ramírez Cuevas y de comentarios previos a las conferencias matutinas.
Según el relato, esa intermediación permitió orientar temas, preguntas y respuestas en la llamada “mañanera”, configurando una agenda informativa alineada a los intereses del equipo cercano al vocero.
El texto sostiene que el sistema de medios públicos operó bajo una lógica de control narrativo y que existió una red de comunicadores y plataformas beneficiadas con contratos y publicidad oficial. Entre los ejemplos mencionados se encuentra el periódico Regeneración, que habría recibido recursos millonarios durante el sexenio.
Recursos públicos y disputas internas
Otro de los capítulos aborda el decreto que estableció pensiones para extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro. Scherer señala que, a partir de esa decisión, se administraron recursos por alrededor de 27 mil millones de pesos, y sugiere que parte de esos fondos se habría utilizado para respaldar proyectos políticos específicos dentro del movimiento.
En el mismo contexto, se describen tensiones internas rumbo a la candidatura a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, particularmente entre Clara Brugada y Omar García Harfuch.
Presiones sobre el nuevo gobierno
Aunque Scherer retrata a López Obrador como un líder rodeado de disputas internas y traiciones, el libro distribuye responsabilidades hacia operadores que hoy permanecen en el aparato gubernamental.
La cercanía de Ramírez Cuevas con la actual presidenta añade una dimensión política adicional. Las revelaciones llegan en un momento de especial sensibilidad en la relación bilateral con Estados Unidos, donde investigaciones sobre financiamiento ilícito y crimen organizado mantienen abierta la atención judicial.
La publicación no sólo reabre episodios controvertidos del sexenio anterior, sino que coloca bajo escrutinio a figuras que continúan influyendo en la toma de decisiones del gobierno federal. Las repercusiones políticas y jurídicas de estos señalamientos dependerán ahora de la capacidad institucional para esclarecerlos o desmentirlos.

