El exalcalde de Mazatlán, Luis Guillermo Benítez, denunció haber recibido amenazas que lo obligaron a dejar su cargo y responsabilizó directamente al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como al senador de Morena, Enrique Inzunza Cázarez, de cualquier situación que pudiera poner en riesgo su integridad.
En entrevista con la periodista Azucena Uresti, el exfuncionario aseguró sentirse vulnerable ante el contexto actual, especialmente tras sus recientes participaciones en medios de comunicación, donde afirma haber expuesto “realidades” que afectan al estado de Sinaloa. También expresó preocupación por la seguridad de su familia.
Benítez recordó que desde 2021 enfrentó presiones para abandonar la presidencia municipal de Mazatlán. Según su testimonio, recibió un mensaje intimidatorio que marcó su salida del cargo: “Si no firmas la renuncia, atente a las consecuencias”. Afirmó que esta advertencia fue determinante para su decisión de separarse del ayuntamiento.
De acuerdo con el exalcalde, estos hechos se originaron en el contexto de la contienda interna por la gubernatura de Sinaloa hace tres años, periodo en el que, aseguró, el ambiente político se volvió hostil y condicionó su permanencia en la vida pública.
El exedil sostuvo que sus declaraciones no responden a un conflicto personal, sino a la necesidad de hacer pública su situación ante los riesgos que considera existentes. Asimismo, indicó que estos acontecimientos influyeron en su retiro temporal de la escena política y en el rumbo que tomó la competencia interna en el estado.
El caso abre nuevamente el debate sobre las condiciones en las que se desarrollan las disputas políticas en Sinaloa, así como sobre la seguridad de los actores involucrados en procesos internos de poder.

