Las declaraciones del secretario de Educación Pública, Mario Delgado, sobre que después de junio las escuelas pierden propósito pedagógico y funcionan como espacios burocráticos provocaron críticas de especialistas en educación, quienes acusaron una descalificación hacia la escuela pública y cuestionaron su capacidad para encabezar la SEP.
Académicos consultados por La Silla Rota señalaron que las declaraciones del funcionario exhiben desconocimiento sobre el funcionamiento del sistema educativo, dañan la confianza de familias y docentes y podrían provocar ausentismo escolar en el cierre del ciclo.
El investigador Manuel Gil Antón, profesor e investigador del Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México y especialista en educación superior, afirmó que las propias declaraciones del secretario equivalen a reconocer que el 11% del calendario escolar carece de actividades pedagógicas, situación que calificó como “una vergüenza”.
Contexto
La polémica comenzó luego de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) anunciara el pasado jueves modificaciones al calendario escolar 2025-2026 para adelantar cinco semanas el cierre del ciclo escolar bajo el argumento de la ola de calor y la realización del Mundial de Futbol 2026.
La propuesta contemplaba concluir clases el 5 de junio y reanudar actividades hasta finales de agosto. Sin embargo, tras críticas de especialistas, docentes y padres de familia, la SEP dio marcha atrás este lunes a la propuesta y confirmó que el calendario se mantendrá sin cambios y concluirá hasta el 15 de julio.
Sin embargo, horas antes de que se anunciara el reversazo, Mario Delgado defendió públicamente la propuesta y aseguró que después de la entrega de calificaciones “se cae en un periodo” donde las aulas permanecen abiertas “sin propósito pedagógico”.
“Se desvirtúa la dignidad docente y se convierte la escuela en una estancia forzada”, declaró el funcionario durante una reunión con autoridades educativas.
Además, sostuvo que “la escuela no es un lugar de resguardo de niñas y niños por conveniencia del mercado” y afirmó que mantener abiertas las escuelas durante ese periodo responde a necesidades laborales de las familias y no educativas.

“Es una vergüenza”
Para Manuel Gil Antón, las declaraciones del titular de la SEP representan una descalificación directa del sistema educativo nacional y evidencian un desconocimiento sobre la función de las escuelas.
“Es una vergüenza que un secretario de Educación diga eso”, señaló en entrevista con La Silla Rota.
El especialista afirmó que si el propio secretario reconoce que después de junio las actividades escolares dejan de tener sentido pedagógico, entonces el problema no es el calendario, sino la conducción del sistema educativo.
“A confesión de parte, relevo de pruebas. Está aceptando que durante cerca de 20 días, alrededor del 11% del calendario escolar, no ocurre nada importante en las escuelas”, sostuvo.
Gil Antón cuestionó además que las declaraciones reduzcan el papel de la escuela únicamente a una función de resguardo infantil y advirtió que esto desacredita públicamente el trabajo de miles de docentes.
“La escuela no es una guardería. Si el secretario cree que ahí ya no pasa nada, entonces está diciendo que la propia SEP ha permitido vaciar de contenido educativo una parte importante del calendario”, afirmó.
Ante todo esto, el investigador consideró que las declaraciones son suficientemente graves para abrir un debate sobre la permanencia de Mario Delgado al frente de la SEP. “No puede decir eso un secretario de Educación. Debería provocar, por lo menos, una discusión seria sobre su continuidad”, sostuvo.
“La escuela no funciona por tramos”
En el mismo sentido, Hugo Casanova Cardiel, doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación e investigador de la UNAM, señaló que las declaraciones de Mario Delgado implican una “tácita descalificación” hacia la escuela pública y desconocen la complejidad de los procesos educativos.
“La escuela no funciona por tramos. No se puede decir que hasta cierto momento sirve y después deja de tener sentido”, explicó.
Asimismo, el académico sostuvo que las declaraciones del secretario equivalen a decir que es mejor tener la escuela cerrada, lo que manda un mensaje negativo a estudiantes, docentes y familias. “Eso deja un testimonio muy delicado sobre cómo se está entendiendo hoy la educación pública”, afirmó.
El especialista consideró que estas declaraciones también reflejan improvisación y falta de comprensión sobre el funcionamiento cotidiano de las escuelas.
“Se necesita un profesional que comprenda el proceso educativo y la complejidad de lo que ocurre dentro de las escuelas. Estas declaraciones muestran incapacidad”, dijo, coincidiendo con Manuel Gil Antón sobre la necesidad de abrir una discusión sobre la permanencia del funcionario al frente de la SEP.
Asimismo, advirtió que el daño provocado por estas declaraciones podría mantenerse incluso después de que la SEP decidiera mantener el calendario original.
“Cuando una autoridad educativa desacredita públicamente a la escuela, deja instalada una idea muy difícil de revertir”, señaló.

“Van a provocar faltismo”
Por su parte, Alma Maldonado Maldonado, investigadora del Departamento de Investigaciones Educativas del Cinvestav, advirtió que las declaraciones del secretario podrían generar ausentismo escolar entre estudiantes y familias durante las últimas semanas del ciclo.
“Van a provocar mucho faltismo”, señaló.
La especialista indicó que al afirmar públicamente que junio carece de propósito pedagógico, la propia SEP abrió la puerta a que muchas familias consideren innecesario asistir a clases durante el cierre del ciclo escolar.
“Se abrió una discusión muy peligrosa sobre para qué sirve la escuela. Y eso lo detonó el propio secretario”, explicó.
Maldonado sostuvo que el problema no solamente fue el intento de modificar el calendario escolar, sino el discurso utilizado para justificar la medida. “No es serio que la máxima autoridad educativa desacredite de esa manera el trabajo escolar y docente”, afirmó.
Además, consideró que las declaraciones afectan directamente la credibilidad institucional de la SEP y generan incertidumbre entre comunidades educativas.
“Después de esto, muchas familias van a preguntarse si realmente vale la pena seguir asistiendo a clases en junio y julio”, concluyó.
