Una propuesta vinculada a la Secretaría de Cultura plantea aplicar un cobro adicional a dispositivos electrónicos por su capacidad para almacenar, reproducir o copiar contenidos protegidos.
Comprar un celular, una computadora o una tableta podría salir más caro en México. Una propuesta de reforma al Reglamento de la Ley Federal del Derecho de Autor plantea establecer una compensación económica sobre determinados dispositivos electrónicos, una medida que ya ha sido bautizada como el “moche digital”.
El planteamiento parte de una lógica polémica: cobrar por adelantado ante la posibilidad de que esos aparatos sean utilizados para realizar copias de obras protegidas por derechos de autor.
Es decir, el consumidor podría terminar pagando un cargo adicional aunque utilice su equipo únicamente para trabajar, estudiar, navegar en internet o consumir contenidos adquiridos legalmente.
¿De cuánto sería el cobro?
La propuesta contempla un gravamen de hasta 2% sobre el precio de dispositivos con capacidad para almacenar, reproducir o copiar archivos digitales.
Entre los productos que podrían verse afectados estarían celulares, computadoras, tabletas y otros equipos electrónicos.
El argumento detrás de la medida es compensar a autores y titulares de derechos por las posibles reproducciones privadas de sus obras. Sin embargo, el cobro se aplicaría desde la compra del dispositivo, independientemente del uso que posteriormente le dé cada persona.
En otras palabras: no se evaluaría si el usuario realmente realizó una copia de contenido protegido. Bastaría con que el aparato tenga la capacidad técnica para hacerlo.
Pagar aunque nunca copies una obra
Uno de los puntos más controvertidos de la propuesta es precisamente su carácter preventivo.
Una persona que compre una computadora únicamente para utilizar Excel, trabajar desde casa, realizar tareas escolares o navegar en internet podría pagar el mismo cargo adicional que alguien que utilice el equipo para almacenar grandes cantidades de contenido.
Lo mismo ocurriría con quien compra legalmente libros, música, películas o programas: el cobro estaría relacionado con la capacidad del dispositivo y no necesariamente con una infracción o con el uso efectivo de obras protegidas.
La iniciativa ha sido vinculada con Roberto Cantoral y la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), que desde hace años han impulsado mecanismos de compensación por copia privada.
El costo terminaría en el consumidor
Aunque el porcentaje pueda parecer pequeño, su aplicación tendría un efecto directo sobre el precio final de los dispositivos.
Un incremento adicional afectaría especialmente a quienes necesitan ahorrar durante meses para comprar una computadora para trabajar o estudiar, así como a las familias que deben adquirir celulares o tabletas para sus actividades cotidianas.
La tecnología dejó hace tiempo de ser un lujo. Computadoras, teléfonos y tabletas son herramientas indispensables para estudiar, conseguir empleo, trabajar, realizar trámites y comunicarse.
Por eso, cualquier cargo adicional sobre estos productos termina impactando directamente en el bolsillo de millones de mexicanos.
