¿A quién le conviene que el Senado intervenga en el negocio del futbol?

¿A quién le conviene que el Senado intervenga en el negocio del futbol?

El senador Clemente Castañeda, de Movimiento Ciudadano, llevó al Senado la discusión sobre el regreso del ascenso y descenso. Lo presentó como una defensa del mérito deportivo. Pero antes de convertir una disputa entre clubes en una causa legislativa, tendría que responder una pregunta menos vistosa: ¿quién gana dinero si cambian las reglas?

La posibilidad de ascender puede elevar el valor de un club de Expansión y mejorar sus perspectivas para negociar patrocinios, derechos de transmisión, publicidad, uso de estadios y acuerdos comerciales. También están los recursos que los clubes hayan recibido para fortalecerse durante la suspensión del ascenso. Ésos son los intereses que merecen escrutinio: cuánto recibió cada equipo, bajo qué condiciones, qué invirtieron sus propietarios y qué contratos podrían mejorar si se abre la puerta a Primera División. No hay elementos para señalar un contrato específico adjudicado a Castañeda o a Movimiento Ciudadano.

Ahí aparece el oportunismo político. El ascenso y descenso está suspendido desde 2020; la discusión no nació esta semana. ¿Por qué Movimiento Ciudadano decidió darle ahora una tribuna en el Senado? ¿Qué hizo antes Castañeda para atender el problema? Llegar cuando el conflicto ya tiene reflectores y anunciar una solución legislativa permite presentarse como defensor de los futbolistas, sin explicar todavía cómo afectaría la medida a clubes, trabajadores, inversionistas y aficionados.

La propuesta también necesita pasar una prueba básica de sentido público. Una ley puede fijar principios generales para el deporte, pero anunciar desde el Senado el regreso del ascenso no resuelve por sí solo la viabilidad financiera de los clubes, sus obligaciones laborales ni las condiciones para competir en Primera División. Si Castañeda quiere intervenir, debe publicar el texto preciso de su iniciativa y explicar qué cambiaría, quién asumiría los costos y por qué esa decisión corresponde al Congreso.

Movimiento Ciudadano puede defender esta causa. Lo que no puede pedir es que se examinen únicamente las ganancias de los clubes de Primera mientras los posibles beneficios económicos de los clubes de Expansión quedan fuera de cuadro. Antes de votar o prometer nada, que se conozcan los convenios de apoyo, los contratos comerciales pertinentes y la lista de quienes participaron en la elaboración de la propuesta. Entonces podremos discutir si el Senado está defendiendo una política deportiva o dando una ventaja a intereses privados bajo una consigna popular.

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