Bajo su conducción, la Fiscalía General de la República quedó en el centro de los cuestionamientos por la enorme brecha en los registros de 2025. Data Cívica advierte que la falta de transparencia impide saber por qué cientos de hallazgos estatales no aparecen de la misma manera en las cifras federales.
La diferencia entre las cifras es contundente: mientras las fiscalías estatales reportaron 651 fosas clandestinas durante 2025, la Fiscalía General de la República (FGR) contabilizó apenas 32. Y quien debe dar la cara por las omisiones, los vacíos de información y la falta de explicaciones de la institución es su titular, Ernestina Godoy.
El contraste fue documentado por Data Cívica a través de la Plataforma Ciudadana de Fosas. La organización advierte que las cifras no permiten conocer cuántas fosas existen realmente en el país, pero sí exhiben la incapacidad de las autoridades para ofrecer un registro claro, completo y verificable.
Sonora reportó 204 fosas; Chihuahua, 85; y Baja California Sur y Jalisco, 71 cada uno. En varias entidades, los hallazgos informados por las fiscalías locales no aparecen en los datos proporcionados por la FGR. En Sonora, Chihuahua, Baja California Sur y Sinaloa, las fiscalías estatales sumaron 410 fosas que no figuran en el recuento federal de 2025.
La FGR tampoco ha explicado con claridad cómo integra la información que recibe de las fiscalías estatales ni por qué los registros locales no se reflejan de la misma forma en las cifras nacionales. Data Cívica señala que la falta de trazabilidad y de mecanismos de verificación impide aclarar la discrepancia.
Como responsable de la Fiscalía, Godoy tiene que explicar por qué la institución a su cargo reporta una cifra tan distante de la documentada por las autoridades estatales y qué medidas tomará para corregir los registros. La diferencia no demuestra por sí sola cuántas fosas hay realmente, pero sí pone bajo escrutinio la actuación de la FGR.
Mientras las instituciones no ofrecen información completa, las familias y colectivos de búsqueda siguen enfrentando la tarea de localizar a sus seres queridos y reconstruir hallazgos que deberían ser investigados por el Estado. Para Ernestina Godoy, la exigencia es directa: transparencia, respuestas y cuentas claras sobre el desempeño de la Fiscalía.
