A pesar del optimismo que muestra el oficialismo de la Ciudad de México alrededor del Mundial de Fútbol, la comisión de turismo de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) alertó que la ocupación hotelera en la capital nacional está lejos de alcanzar los parámetros oficialistas esperados para la cita deportiva más importante del mundo. Asimismo, consideró que la movilidad y los plantones en el Centro Histórico generan problemas en la actividad privada.
Esta redacción detalló que la administración de Clara Brugada esperaba, en la previa de la cita deportiva, a un mínimo de dos millones de personas. Sin embargo, el estudio presentado en las últimas horas por la Coparmex alertó que la ocupación hotelera alcanzó al 65% de las predicciones hechas, es decir, por debajo de los números oficialistas. Asimismo, consideró que con estos parámetros «la derrama puede concentrarse en grandes cadenas, plataformas, zonas hoteleras y corredores turísticos» en desmedro de los pequeños y medianos comercios.
A la vez, consideró los sectores más chicos de la economía capitalina sufren «cierres, restricciones de acceso o disminución de clientes» a raíz de las protestas que existen en distintos puntos de la ciudad y operativos de seguridad que se llevan a cabo para garantizar el normal desarrollo de los partidos de fútbol que se llevan a cabo en el Estadio Azteca. Ante esto, el problema podría ser doble para la actividad económica capitalina. Por un lado, peores números de los esperados; y, por el otro, una mayor concentración en los sectores más poderosos.
Las afectaciones muestran que un evento de esta magnitud también puede generar pérdidas cuando no existe una estrategia suficiente de compensación y continuidad comercial.
Asimismo, Coparmex consideró que «la movilidad sigue siendo uno de los mayores retos» de la capital y de la cita mundialista. Para los partidos que se juegan en el coloso de Santa Úrsula, el gobierno implementó un programa que prohíbe las llegadas en automóvil y promueve una serie de rutas especiales para hacerlo a través del transporte público. Sin embargo, la Línea 2 del Metro, el Tren Ligero y la puesta en marcha de las distintas unidades RTP generan demoras y retrasos que afectan a las jornadas deportivas.
Además, la Coparmex generó una especial consideración alrededor de lo que sucede en el Centro Histórico, donde la CNTE realiza manifestaciones y plantones que ya generaron críticas y protestas de los diversos sectores del empresariado local. «Las afectaciones muestran que un evento de esta magnitud también puede generar pérdidas cuando no existe una estrategia suficiente de compensación y continuidad comercial», publicó a través de un comunicado oficial.
A raíz de esto, la Coparmex demandó que el gobierno de Clara Brugada «publique semanalmente información transparente sobre llegadas internacionales, ocupación hotelera, tarifas, gasto turístico, ventas, movilidad, seguridad, empleos, afectaciones comerciales y costo público del evento» ya que, de lo contrario, «no es posible diferenciar entre percepción, promoción y resultados reales». De esta manera, no todas son buenas noticias para la 4T capitalina en momentos en los que la ciudad recibe a cinco partidos de la cita deportiva más importante del mundo.
